viernes, 21 de mayo de 2010

Científicos alemanes descubren islas sumergidas en el Caribe



A una profundidad de 1.600 metros, encontraron fósiles de corales, conchas, caracoles y rocalla de basalto, característicos de las superficies marinas y terrestres.

Berlín (EFE). Científicos alemanes descubrieron en el mar Caribe varias islas sumergidas hace millones de años, a una profundidad de entre 800 y 1.000 metros, informó hoy la Universidad de Greifswald , al noreste de Alemania.

Las islas fueron descubiertas por los geólogos alemanes frente a las costas de Colombia y Venezuela, durante una campaña del buque germano de investigaciones científicas “Meteor”.

“El resultado nos ha sorprendido mucho y demuestra que el mar Caribe fue ya hace millones de años una pelota en el juego entre las dos placas continentales americanas”, explicó Martin Meschede, de la Universidad de Greifswald.

PRUEBAS
En barridos del fondo marino efectuados con cestos especiales, los expertos sacaron a la superficie restos fosilizados de corales, conchas, caracoles y bulbos de algas rojas.

Todos estos animales y plantas marinas solo se encuentran en aguas superficiales muy iluminadas, explicó un portavoz y comentó que también descubrieron rocalla de basalto, variedad más común de roca volcánica, lo que demuestra que las montañas submarinas fueron antiguamente islas caribeñas.

En las cumbres de las montañas de la meseta se formaron hace 40 a 50 millones de años arrecifes de coral, cuyo crecimiento pudo al principio armonizar con el hundimiento de la plataforma, hasta que este fue tan rápido que se los llevó también al fondo marino.

CIFRAS
Sin embargo, los resultados de las investigaciones indican que hace 80 a 90 millones de años se produjo un gran flujo de basalto que dio lugar a la elevación de una meseta sobre la superficie marina.

La zona investigada tiene una superficie mínima del tamaño de media Alemania, dijo el geólogo, quien indicó que dicha plataforma, sobre la que se sitúan las islas sumergidas, se encuentra ahora a una profundidad de entre 1.600 y 1.800 metros.

Asimismo comentó que decenas de millones de años después, la meseta se descompuso debido a enormes fuerzas geotectónicas y acabaron hundiéndose.

La fuente de la noticia es la pagina web http://elcomercio.pe/

martes, 18 de mayo de 2010

Cuando los ingenieros curan enfermedades



La Politécnica pone en marcha un proyecto para que sus técnicos investiguen temas relacionados con la salud

Si hay una parte del cuerpo humano que se le resiste a la ciencia, ésta es el cerebro. Los tratamientos de las enfermedades que afectan a nuestra máquina pensante están muy lejos de ser perfectos y hacen muy lejana una cura de patologías como el alzhéimer, el párkinson o los tumores. Hoy por hoy, los fármacos se prueban en los enfermos y sólo las técnicas de imagen o los síntomas que cuenta el paciente son indicadores de si la farmacopea da algún resultado. Afortunadamente, esto podría cambiar en unos años si investigadores españoles sacan adelante el Blue Brain, un simulador por ordenador de la actividad del cerebro al más mínimo detalle.

Soluciones tecnológicas

Parece ciencia ficción, pero sólo es la unión de la ingeniería con la salud. Ingenieros y arquitectos tienen cada vez más que decir en el tema de la salud. Todo el proceso de atención sanitaria, desde la prevención a la cura de enfermedades, pasando por el diagnóstico, incluye cada vez más soluciones tecnológicas cuyo desarrollo requiere de la mente y conocimientos de los expertos en disciplinas técnicas.

Para sacar el máximo partido a las sinergias que puedan surgir de las necesidades del mundo sanitario y las soluciones técnicas del de la ingeniería, la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha puesto en marcha Biotech, un proyecto a largo plazo que pretende lograr un «acercamiento» entre ambas disciplinas. «No partimos de cero porque ya hacíamos muchas cosas, pero queremos impulsarlo», dice Gonzalo León, vicerrector de Investigación de la UPM.
Empezaron el año pasado y ya se han logrado 35 patentes y seis registros de software. Ahora toca explotarlos. Una de estas aportaciones a la Biomedicina será el Blue Brain, que combina informática y neurociencia. El Blue Brain pretende lograr una reproducción por ordenador exacta del funcionamiento del cerebro, «desde lo más básico, la bioquímica, hasta la interconexión de neuronas, los circuitos... hasta llegar a todo el cerebro», explica José María Peña, profesor de Informática de la Politécnica.

Obtener un simulador de la actividad del cerebro acelerará el desarrollo de fármacos para todo tipo enfermedades, pues «se podrán probar y descartar tratamientos farmacológicos mucho más rápidamente. Ahora los experimentos se hacen in vivo, con todas las implicaciones éticas que conlleva, y con esto se automatizarán los mecanismos y se podrá avanzar mucho más rápidamente», cuenta Peña, que lidera el proyecto junto a Javier de Felipe, investigador del Instituto Cajal del CSIC.

El Blue Brain se inició el año pasado y está llamada a ser una «herramienta médica importantísima», pero va para largo, al menos 10 años. Ahora están recopilando datos porque «hace falta mucha información para conseguir un alto grado de detalle».


Una medicina «más precisa»
Cuando el Blue Brain sea una realidad, no sólo servirá para probar fármacos, sino para identificar posibles riesgos asociados al consumo de medicinas, identificar el origen y desencadenante de enfermedades o pronosticar cómo puede evolucionar una enfermedad. En definitiva, «aportará precisión a la medicina». Pero el Blue Brain no es el único proyecto de la Politécnica. Los ingenieros de caminos trabajan en la identificación de materiales que tenemos en nuestro entorno y que puedan sustituir a los que se emplean en las prótesis valvulares, por ejemplo, para que todo sea más natural. También trabajan en el desarrollo de unas camisetas con sensores que puedan percibir y alertar de cualquier arritmia en pacientes con enfermedades cardiacas. Y sólo están empezando.

lunes, 10 de mayo de 2010


Los cañones submarinos han sido considerados desde mucho tiempo atrás como importantes hábitats para la vida marina, pero hasta hace poco, sólo habían sido estudiados intensivamente aquéllos situados en los márgenes continentales. Unos investigadores de la Universidad del Pacífico de Hawái y la Universidad de Hawái en Manoa han llevado a cabo ahora el primer estudio exhaustivo de cañones en la zona marítima del archipiélago hawaiano, descubriendo que estos cañones submarinos brindan soporte a comunidades especialmente abundantes y únicas de animales como peces, cangrejos, pepinos de mar y erizos de mar, incluyendo a 41 especies no observadas en otros hábitats de las islas hawaianas.

Eric Vetter, profesor de Biología Marina de la Universidad del Pacífico de Hawái, y sus colaboradores, examinaron comunidades de animales a profundidades de 350 a 1.500 metros a lo largo de los márgenes de cuatro islas del archipiélago hawaiano.



Vetter había estudiado previamente cuatro sistemas de cañones cerca del litoral de California y descubrió que gracias a las productivas aguas costeras del sur de California se había producido la transferencia y la acumulación de cantidades sustanciales de material orgánico. Vetter y Craig Smith (Universidad de Hawái en Manoa) se preguntaron si la misma diferencia importante en los recursos alimentarios bénticos entre los hábitats de cañón y los de fuera de estos, registrada en los márgenes continentales, podría también aparecer en las islas oceánicas tropicales.

Los sistemas de cañones pueden contribuir a la abundancia y la diversidad de la vida marina al proporcionar hábitats físicos más variados y complejos, y al concentrar restos orgánicos que se mueven por la costa y hacia abajo por la pendiente del terreno que se adentra en el mar. Para la mayoría de los márgenes continentales, en el talud y la plataforma continental predominan los sedimentos blandos de relieve esencialmente plano. En cambio, los cañones que cruzan estos márgenes a menudo tienen declives pronunciados, afloramientos rocosos, y corrientes más rápidas que pueden dar soporte a fauna con diversos requerimientos de hábitat.

Los resultados de la investigación muestran que la fauna de mucha movilidad compuesta por peces, crustáceos y otros es mucho más abundante en los cañones que en las pendientes abiertas de todas las profundidades estudiadas. Esto sugiere que los cañones proporcionan un hábitat especialmente bueno para las especies móviles que son capaces de alimentarse de materia orgánica acumulada y que pueden escapar de las perturbaciones físicas ocasionadas en los cañones por ciertas corrientes y los sedimentos móviles.

martes, 4 de mayo de 2010

Los mamuts tenían sangre «anticongelante»


Los mamuts lanudos tenían un tipo de sangre que les permitía mantener su temperatura corporal en condiciones óptimas para sobrevivir a la dura climatología del Ártico, según un estudio publicado en la revista Nature Genetics.

Esa sangre con efecto "anticongelante" ayudaba a esos animales a mantenerse en perfecto estado, debido a mutaciones en sus genes que habrían permitido a la hemoglobina liberar oxígeno a temperaturas muy bajas, de acuerdo con la investigación de un equipo de científicos dirigido por Kevin Campbell, de la Universidad de Manitoga (Winniupeg, Canadá).

Los antepasados del mamut y los modernos elefantes se originaron en el África ecuatorial, según los científicos.Los mamuts emigraron, sin embargo, hacia el norte del planeta hace entre 1,2 y 2 millones de años, justo cuando, a consecuencia del cambio climático, las temperaturas sufrieron un fuerte descenso.

El descubrimiento -efectuado por los científicos gracias al análisis del ADN de un mamut de hace 43.000 años conservado en el hielo- resulta sorprendente, ya que la otra especie, los elefantes, no se adaptaron al frío por no poseer ese tipo de sangre.

En particular, la hemoglobina, esencial para transportar el oxígeno a las distintas partes del cuerpo, se inhibe cuando las temperaturas son muy bajas.

El equipo que realizó el estudio comparó los genes de la hemoglobina en el mamut con los de los modernos elefantes africanos y asiáticos.

Los científicos descubrieron mutaciones en los genes del mamut que habrían permitido a la hemoglobina liberar oxígeno a temperaturas muy bajas.

"Hemos identificado propiedades fisiológicas de la hemoglobina del mamut lanudo que pudo haber desempeñado un papel importante en la adaptación de ese linaje de origen africano a los entornos árticos durante el pleistoceno", explican los científicos en Nature Genetics.

Los cambios son similares a los observados en otros animales de sangre caliente que viven en climas árticos, como el reno o el buey almizclero.

Según el experto británico Michi Hofreiter, de la Universidad de York, se trata del primer estudio que "reconstruye un importante rasgo evolutivo de adaptación (al medio) utilizando material de ADN antiguo".

Ese descubrimiento permitirá "construir una imagen mucho más completa de la morfología, la fisiología y las adaptaciones evolutivas de lo que sería posible con el estudio no molecular de los huesos fósiles", agregó.

viernes, 30 de abril de 2010

Zambillida en un rio de ácido sulfurico



La imagen está tomada en el cenote Angelita, un pozo de 60 metros de profundidad en mitad de la selva mexicana, al sur de las ruinas mayas de Tulum. Lo que veis bajo el buceador no es un río submarino, sino una densa capa de ácido sulfhídrico que se ha formado hacia la mitad del cenote y que provoca una sensación extraña a los que se aventuran a bucear en su interior. La capa de ácido sulfhídrico se ha producido por la descomposición de los desechos vegetales que han caído desde la selva durante años. "Como este ácido es más denso que el agua", apunta la Wikipedia, "se producen fraccionamientos por diferencia de densidad".



Algunas acumulaciones de tierra y ramas parecen pequeñas islas emergidas de un lago misterioso. La sensación fantasmagórica se incrementa, según los que han buceado en el cenote, porque uno puede atravesar la espesa nube y bajo ella vuelve a nadar en aguas cristalinas. En ocasiones, como en este vídeo, los submarinistas juegan a zambullirse y da la impresión de que bucean en otro mundo.

lunes, 26 de abril de 2010

Candidatos a un «vuelo» a Marte se entrenan en un simulador neumático



Diez de los once candidatos a participar en el simulacro de un vuelo a Marte, cuyo inicio está previsto en unas semanas, deberán probar hoy su destreza e intrepidez en el interior de una construcción neumática suspendida a cinco metros de altura.

«Para evaluar la reacción de los futuros miembros de la tripulación en condiciones de estrés y su capacidad de interactuar, les hemos preparado un entrenamiento en un simulador», señaló Yuri Bubéyev, uno de los responsables del proyecto «Marte-500».

En este sentido, el especialista subrayó que trabajar embutidos en sus escafandras y en condiciones de gravedad marciana exige a los miembros de la tripulación una coordinación total de sus movimientos y agregó que el entrenamiento en el simulador especial les ayudará a adquirir experiencia en esta materia.

Los candidatos serán divididos en cinco parejas y cada grupo deberá permanecer durante varios minutos en el interior de la «construcción inestable, parecida a un gran buñuelo de entre 3 y 4 metros de diámetro, que planea impulsada por una corriente de aire a una altura de 5 metros» y mantenerla en equilibrio. Si los movimientos de los voluntarios son coordinados, el «buñuelo» planeará, en caso contrario, volcará , precisó Bubéyev.

Posteriormente se analizará el resultado del «vuelo» y se conocerá cuál es la pareja más preparada para trabajar en la superficie marciana, explicó.

En este entrenamiento participarán sólo diez de los once voluntarios del proyecto, entre los que figuran siete rusos, un francés, un belga, un italiano y un chino. La composición final del equipo se dará a conocer al finalizar todas las pruebas.

Los seis finalistas permanecerán en un módulo científico aislados del mundo durante 520 días, el tiempo del viaje de ida y vuelta a Marte, más una estancia simulada de 30 días en la superficie marciana.

El 14 de julio del año pasado concluyó el simulacro de vuelo a Marte de 105 días, considerado la antesala del proyecto principal: «Marte-500».

Este ensayo ha sido ideado para poner a prueba la compatibilidad psicológica y la tolerancia de los integrantes de la tripulación y permitir a los científicos estudiar día a día los efectos del aislamiento de larga duración.

La fuente de esta noticia es el periódico La Razón.

lunes, 5 de abril de 2010

Ordenadores diez veces más rápido gracias al grafeno



Este material de gran flexibilidad y resistencia sustituirá al silicio en los transistores responsables de la velocidad del procesamiento de datos


Parte del futuro está compuesto de ordenadores tan espesos y flexibles como una hoja, listos para llevar doblados en un bolsillo, y extremadamente veloces. Un futuro que sigue pareciendo increíble, pero que es real y cada vez más cercano.
IBM acaba de anunciar la creación de un transistor capaz de funcionar a una velocidad de 100 GHz, lo que permitiría aumentar la velocidad de los ordenadores hasta diez veces, gracias al grafeno. Este nuevo material proveniente del grafito permitirá que los electrones se muevan dentro de los transistores (los interruptores eléctricos que permiten que pase la corriente y que determinan la velocidad de los procesos en función de la cantidad que dejan pasar) aumentado la transmisión desde los 100 km por segundo de los actuales de silicio hasta alcanzar los 1.000 km por segundo dentro del grafeno. Empresas como IBM están investigando este nuevo material ante la imposibilidad de reducir aún más los diminutos transistores de 35 nanometros de tamaño (un nanometro es el resultado de dividir un metro en 1.000 millones de partes).

Un gran descubrimiento
El grafeno proviene del grafito, el mismo material de las minas de los lápices, compuesto a su vez por muchas capas de átomos de carbono. El grafeno es una única de estas capas de átomos de carbono. Este material fue descubierto en la Universidad de Manchester en 2004, gracias a la sencilla participación de la cinta aislante. Haciendo presión con la cinta sobre el grafito y después sobre una superficie se consiguió aislar una capa de grafeno. Una manera un poco rústica que se intenta mejorar desde diversos centros de investigación con el fin de conseguir capas más uniformes.
El equipo de investigación dirigido por Tomás Palacios en el departamento de Ingeniería Electrónica e Informática del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) es el encargado de profundizar en las aplicaciones del grafeno: «El grafeno es muy delgado; tan sólo una capa atómica de espesor, lo que lo hace flexible, y es más resistente que el metal. Además es transparente, absorbe sólo el dos por ciento de luz, lo que permite hacer dispositivos electrónicos en ventanas, plásticos...», explica Palacios. Su grupo está interesado concretamente en mejorar la velocidad de la comunicación inalámbrica, por ejemplo para Internet o la telefonía móvil. Otro de los usos será de carácter médico. La variación en las propiedades del grafeno debido a la exposición a una gota de sangre podría determinar en cuestión de segundos el tipo de enfermedad que sufre la persona que acude a su médico de cabecera. «Al ser tan fino, es tremendamente sensible a lo que sucede en la superficie de la capa atómica», detalla Palacios. Otro posible uso, sobre el que se trabaja, es para desarrollar aparatos que detecten infrarrojos, lo cual ayudaría a esclarecer el estado de los productos perecederos como la carne o el pescado, ya que cuando se degradan emiten radiaciones infrarrojas. «Lo que primero saldrá al mercado, y sobre lo que muchas compañías están investigando, es probablemente baterías para coches eléctricos y la fabricación de paneles solares que abaraten costes», explica Palacios.
Antes de estas finas capas, se intentó utilizar nanotubos de carbono, una lámina de grafeno enrollado en forma de cilindro hueco, pero esta nueva fórmula evitará tener que controlar el diámetro del nanotubo, que cambia por completo las propiedades del grafeno.


La fuente de la noticia es el periódico la razón, y el artículo está escrito por Eva M. Rull, a fecha de 27 Marzo 10